13 May Abdominales hipopresivos y evidencia científica
Mi trabajo está basado en la osteopatía y la fisioterapia, pero me ayudo mucho de la actividad física para mejorar los pacientes. Hace algo más de 5 años que iniciamos la aventura de Clínica FiO2 y desde el primer momento apostamos por los abdominales hipopresivos. En ese momento no se veían mucho en Barcelona y eran inexistentes en L’Hospitalet de Llobregat. Aunque es Mireia quien se encarga de este área en el centro, yo me aprovecho mucho de ella y sus clases para mejorar mis pacientes. Digo “mis” porque en un primer momento llegan a mí, pero el trabajo conjunto creo que nos ha dado mucho éxito.

Más de una vez me habréis oído decir que el ejercicio es la pastilla de la salud. Esto lo suelo decir cuando me preguntan si es conveniente que hagan ejercicio o cuando me preguntan cada cuando deben venir a la consulta de osteopatía. En la segunda pregunta, cada cuando debe venir a la consulta de osteopatía, siempre respondo que depende. Y como depende de varios factores dedicaré una entrada aparte ya que sino se alargaría mucho. En la primera pregunta siempre respondo: Siempre! Es la pastilla de la salud!
La siguiente pregunta que normalmente me hacen es que ejercicio es el mejor. Lo más importante es la continuidad así que debe ser algo que os guste y os motive para mantenerla en el tiempo, excepto si hablamos de situaciones concretas que hace falta un ejercicio orientado. Es por eso que primero hacemos clases reducidas para que sean muy orientadas a la persona y segunda que sean muy dinámicas y en un ambiente muy distendido para conseguir la continuidad necesaria. Así que una vez conseguido, hoy hablaremos de porque hicimos una apuesta tan clara por las hipopresivas. Qué beneficios se extrae, cuando están indicadas y también seremos críticos con ellas.
Cuando está indicado y qué beneficios aporta?
Pocas veces no está indicado. Desde Clínica FiO2 orientamos el trabajo abdominal hipopresivo a recuperar el suelo pélvico (posparto, incontinencias urinarias, intervenciones quirúrgicas, ptosis viscerales), recuperar la faja abdominal y tratar el dolor lumbar mejorando la biomecánica de la zona. Esto lo hacemos entendiendo que necesita cada uno de nuestros pacientes y adaptando el ejercicio a los casos concretos.
Pero existen muchos otros casos donde este trabajo es muy interesante. Yo lo recomiendo mucho a corredores y deportistas que practican deporte de impacto vertical, es decir, que recepcionan continuamente contra el suelo. En estas circunstancias el suelo pélvico sufre el peso del resto de vísceras. Entonces es fácil encontrarse ptosis viscerales (descenso de las vísceras), musculatura hipertónica del suelo pélvico (que puede acabar afectando a la función de esfínteres, a las relaciones sexuales o incluso a la movilidad de las caderas).
Otra mejora que se observa es el edema de las piernas, al mejorar las presiones abdominales y torácicas facilita el retorno de líquido disminuyendo la pesadez de las extremidades inferiores.
Pero no es necesario que exista ninguna patología para sacar provecho de los abdominales hipopresivos. Los hipopresivos tienen beneficios que repercutan en la mejora de la salud de las personas en general y de los deportistas en particular. Por ejemplo las apneas respiratorias con las que se realizan los hipopresivos aumentan los glóbulos rojos en sangre y por lo tanto incrementan la cantidad de oxígeno que transporta la sangre. Quién se dedique a hacer deporte con un pulsómetro quizá se le estarán abriendo los ojos porque esto significa menos pulsaciones por minuto y menos fatiga.
También se ha observado como el trabajo con abdominales hipopresivos mejora la calidad de vida y la función respiratoria en personas que sufren patologías respiratorias como el asma o EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica). El trabajo que se ejerce en la caja torácica y el patrón ventilatorio es notable.
Seamos críticos, que dice la evidencia científica?
Llega el momento de ser críticos a partes iguales. La mejor manera de ser objetivo para poder ser crítico es ver que opina la evidencia científica sobre la eficacia de las abdominales hipopresivas. Observemos que dice la literatura reciente.
En el artículo de Juez et al. (2.019) compararon como ascendía el suelo pélvico en realizar abdominales hipopresivos en comparación con ejercicios de potenciación exclusivos del suelo pélvico. Observaron como el ascenso era mayor utilizando los abdominales hipopresivos. En el estudio de Resende et al. (2.019) valoran la mejora del prolapso de los órganos pélvicos, la sintomatología y la calidad de vida. Se evidencia como los tres factores mejoran con el trabajo hipopresivo.
Una de las mejoras que históricamente se ha cuestionado con los hipopresivos es la capacidad de mejorar la función de la musculatura profunda de la columna que controla y estabiliza el movimiento lumbar y de esta manera mejorar el dolor de espalda. Que dice la evidencia científica de ello? En el artículo de Bellido-Fernandez et al. (2018) compararon en pacientes con dolor lumbar, el tratamiento individual y el uso de abdominales hipopresivos. Observaron como ambos grupos mejoraban tanto la sintomatología como la función. Pero lo que se evidenció es que un tratamiento combinado de ejercicios hipopresivos con tratamiento individual la mejora era muy superior. Por lo que no hay discusión en este sentido.
Por último y para no alargarnos mucho, siempre discutimos con Mireia por dónde empezamos a tratar en disfunciones de suelo pélvico o en el posparto. Ejercicio o terapia manual / instrumental? Aquí hay dos escuelas, una dice que primero es mejor el trabajo de la pelvis con terapia manual y luego ejercicio para mantenerlo y hay quién defiende lo contrario. Pero que dice una vez más la evidencia científica? Os propongo el artículo de Dierick et al. (2018) 4 donde comparan la mejora de la función de dos músculos del suelo pélvico en dos grupos diferentes. Un grupo realizó abdominales hipopresivos y el otro terapia instrumental con estimulación eléctrica transvaginal. Ambos grupos demostraron mejora en la función del suelo pélvico, sin evidenciar por donde es mejor empezar, por lo que podremos seguir discutiendo con Mireia ;-).
En breve hablaremos de algo tan interesante como con qué frecuencia se debe hacer este trabajo abdominal. Hasta pronto!
Ignasi Rodríguez
Osteópata MROE 637
Fisioterapeuta Colegiado 8.404
Corresponsable de Clínica FIO2
1. Juez L, Núñez-Córdoba JM, Couso N, Aubá M, Alcázar JL, Mínguez JÁ. Hypopressive technique versus pelvic floor muscle training for postpartum pelvic floor rehabilitation: A prospective cohort study. Neurourol Urodyn. 2019 Sep;38(7):1924-1931. doi: 10.1002/nau.24094. Epub 2019 Jul 11. PubMed PMID: 31297874.
2. Resende APM, Bernardes BT, Stüpp L, Oliveira E, Castro RA, Girão MJBC, Sartori MGF. Pelvic floor muscle training is better than hypopressive exercises in pelvic organ prolapse treatment: An assessor-blinded randomized controlled trial. Neurourol Urodyn. 2019 Jan;38(1):171-179. doi: 10.1002/nau.23819. Epub 2018 Oct 12. PubMed PMID: 30311680.
3. Bellido-Fernández L, Jiménez-Rejano JJ, Chillón-Martínez R, Gómez-Benítez MA, De-La-Casa-Almeida M, Rebollo-Salas M. Effectiveness of Massage Therapy and Abdominal Hypopressive Gymnastics in Nonspecific Chronic Low Back Pain: A Randomized Controlled Pilot Study. Evid Based Complement Alternat Med. 2018 Feb 22;2018:3684194. doi: 10.1155/2018/3684194. eCollection 2018. Erratum in: Evid Based Complement Alternat Med. 2018 Sep 6;2018:3601984. PubMed PMID: 29681973; PubMed Central PMCID: PMC5842706.
4. Dierick F, Galtsova E, Lauer C, Buisseret F, Bouché AF, Martin L. Clinical and MRI changes of puborectalis and iliococcygeus after a short period of intensive pelvic floor muscles training with or without instrumentation : A prospective randomized controlled trial. Eur J Appl Physiol. 2018 Aug;118(8):1661-1671. doi: 10.1007/s00421-018-3899-7. Epub 2018 Jun 13. PubMed PMID: 29948199.