El prolapso de órganos pélvicos se produce cuando los órganos, tales como el útero, caen de su posición normal a favor de la gravedad. Los órganos pueden deslizarse hacia abajo y sobresalir en algunos casos de la cavidad abdominal a través del suelo pélvico. En otros casos de prolapso, tan sólo se nota una sensación de peso sobre las estructuras de la zona como la vagina.
Los factores de riesgo para sufrir prolapso incluyen el embarazo, el parto, trastornos del tejido conectivo, manipular peso, la obesidad y el tabaquismo. Es más frecuente a partir de la menopausia, pero se puede sufrir en cualquier etapa de la vida.
Un prolapso no siempre es doloroso, pero puede ser la causa de otros problemas como incontinencia urinaria, incontinencia fecal o disfunciones sexuales entre otro. Por lo tanto es necesario tratarlo aunque no exista sintomatología.