En el posparto, la fisioterapia del suelo pélvico es muy útil para las madres. El embarazo y el parto provocan muchos cambios en los músculos del suelo pélvico y el tejido conectivo, causando todo tipo de síntomas molestos e incómodos para las mujeres en el posparto.

Los músculos del suelo pélvico se extienden entre el hueso púbico y el coxis y el apoyo de la vejiga, el intestino y el útero, lo que ayuda a controlar su orina, heces, y el funcionamiento sexual. En el posparto se puede dar la condición de que estos músculos no estén en óptimas condiciones afectando el control de esfínteres, que provocarían incontinencia urinaria o fecal, y a las relaciones sexuales ya que ayudan a contraer y relajar la vagina. En ocasiones las funciones están preservadas en el posparto, pero la mujer experimenta síntomas dolorosos.

La fisioterapeuta valorará el suelo pélvico para determinar si su sintomatología posparto viene por una afectación de esta zona. Si es así la fisioterapeuta le propondrá el tratamiento más idóneo, ya sea en sesiones individuales o en grupo para recuperar la funcionalidad.

El objetivo del tratamiento posparto es mejorar el deslizamiento entre las estructuras del suelo pélvico, un correcto posicionamiento de estas estructuras y una buena contracción muscular para lograr una coordinación óptima de las funciones antes mencionadas.

¿Qué condiciones del posparto se pueden evitar o recuperar con fisioterapia del suelo pélvico?

Las siguientes condiciones pueden estar relacionadas con problemas del suelo pélvico. Estos problemas son particularmente comunes en el posparto, pero pueden durar más allá de los primeros seis meses después de dar a luz o incluso aparecer más tarde.

Ptosis y diastasis

Quizás es la más habitual en el posparto, debido a la debilidad de los músculos abdominales y los cambios posturales que se han producido en los últimos 9 meses. Hay un descenso de los órganos y vísceras abdominales o un empuje de estos contra la pared abdominal. Visualmente se ve como el abdomen de la mujer no vuelve a su sitio.

Incontinencia urinaria

Las mujeres con incontinencia urinaria en el posparto sufren fugas de orina cuando estornudar, toser o corren. Algunas mujeres sienten un impulso irresistible frecuente o repentina de orinar, incluso cuando la vejiga no está llena. Otros son incapaces de iniciar el flujo de orina a voluntad o vaciar su vejiga completamente al orinar.

Incontinencia anal

Muchas mujeres en el posparto tienen dificultad para controlar los movimientos de los gases o heces.

Dolor pélvico-perineal

Esto es común en posparto, especialmente en aquellos casos que se sufrirá un esguince o una episiotomía durante el parto (El perineo es el área de piel entre la vagina y el ano). En ocasiones el dolor no marcha después de la curación de la herida ya que existen adherencias o hipertonía que deben ser tratadas.

Disfunciones sexuales

Algunas mujeres tienen dolor durante las relaciones sexuales en el posparto durante muchos meses o incluso años después del parto. Y algunas tienen dolor crónico, picor o ardor en la vagina y la piel externa que lo rodea. Esto puede hacer que sea difícil de tolerar el uso de ropa ajustada e incluso la ropa interior. Otros tienen el dolor durante la defecación. Estos síntomas son causados ​​a menudo por los músculos del suelo pélvico hipertónicos o con adherencias, que pueden conducir a tejidos y terminaciones nerviosas inflamadas.

Prolapso de órganos pélvicos

Cuando en el embarazo y el parto se debilitan los músculos del suelo pélvico, uno o más de los órganos a los que se apoya (el útero, la vejiga o el intestino) pueden deslizarse fuera de lugar. La rehabilitación de estos músculos puede ayudar a prevenir o mejorar esta condición.

Ponte en contacto con nosotros y te informaremos de cómo podemos ayudarte después de dar a luz, ya sea mediante clases individuales o mediante actividades dirigidas en nuestro centro.