La diástasis abdominal es la separación de las dos bandas musculares del recto abdominal a causa de un excesivo estiramiento del tejido conectivo que los une por el centro (línea alba). El tejido conectivo que se ve afectado en la diástasis abdominal, es un material que se encarga de empaquetar y dar forma a los músculos y órganos.

El signo más claro de la diástasis abdominal es una cresta desde el extremo inferior del esternón hasta el ombligo que se hace más evidente con la tensión muscular o realizando un Valsalva.

La diástasis abdominal es más común en embarazadas y los meses posteriores al embarazo. Sin embargo, en realidad se trata de un síntoma de la debilidad de la pared abdominal, añadiéndole una mala postura y un aumento de la presión de los órganos contra esta pared.

La diástasis abdominal, como se ha comentado, es más común en las mujeres embarazadas ya que durante este periodo se dan unas condiciones particulares que facilitan el estiramiento de este tejido conectivo. La primera y más evidente es el aumento del perímetro del abdomen tanto para el crecimiento del útero como por el volumen del bebé. La segunda es el estímulo hormonal que provoca la relajación de los tejidos para asumir los cambios que se dan durante el embarazo. Esta situación clínica y sumando la presión que realizan los órganos desde el interior del abdomen hacia la pared anterior permitirá que aparezca la diástasis abdominal.

La diástasis abdominal es extremadamente común ya menudo no es diagnosticada. En ocasiones se confunde esta diástasis abdominal con una hernia cuando la capa del tejido es muy fina y los órganos sobresalen de una manera muy evidente. La diferencia es que la hernia tiene forma de lágrima y es necesario la cirugía para corregirla, en cambio la diástasis abdominal es una banda de tejido que con tratamiento de fisioterapia se corrige en la mayoría de los casos.

Es importante tratar la diástasis abdominal ya que puede evolucionar hacia dolores de espalda, disfunciones del suelo pélvico y otras patologías viscerales. En los casos más extremos puede derivar en una hernia en el abdomen.